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Parejas de verano

El verano, quizá por aquello del calor y el asueto, quizá por servir de prolongación a la consabida explosión hormonal de la primavera, genera extrañas parejas. Los profesores de Filosofía, de hecho, recibimos estos días los libros que las editoriales, siempre tan generosamente solícitas, nos hacen llegar. Y, así, descubrimos las nuevas parejas que, pasado el verano, se imponen en la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato.

Las nuevas parejas a partir del curso 2012/2013, si el mundo no ha explotado antes, serán:

(1) Platón /Aristóteles

Aparece Aristóteles con un fragmento de la Ética a Nicómaco, ya se sabe, el justo medio, la moderación como virtud cardinal y estas cosas. El paso de Séneca y Epicuro por el Bachillerato ha resultado, pues, breve, y a juzgar por el número de profesores que lo han impartido, sin pena ni gloria.

(2) Descartes/Santo Tomás de Aquino

El más llamativo hecho respecto a esta pareja es la disparidad temporal, es decir, se da a elegir entre un autor del siglo XIII y uno del XVII. Más lógico habría resultado, si se quería introducir la Filosofía Medieval, dar a elegir entre dos autores medievales (Occam/Santo Tomas; San Agustín/Santo Tomás, por ejemplo) y dejar tranquila la, según todas las noticias, bien avenida pareja Descartes/Hume. Téngase en cuenta que la disparidad temporal va acompañada de una similar disparidad temática: tendrá el profesor que elegir si hablar de la ley natural o del método cartesiano. El segundo factor llamativo es la desaparición de Hume y, con él, de toda epistemología empirista (de Aristóteles, lo hemos dicho, se estudiará la teoría ética).

(3) Kant/Nietzsche

De nuevo desaparece toda coherencia temporal: el profesor elegirá entre un autor ilustrado del XVIII -a quien, por cierto, pocos profesores consideran prescindible- y Federico el iconoclasta, un típico representante de la Filosofía Contemporánea. Si no es ningún secreto a estas alturas que Rousseau ha pasado, como Séneca-Epicuro, sin pena ni gloria por nuestro temario, también lo es que la pareja Nietzsche/Marx funcionaba razonablemente bien. Y que somos muchos los profesores que consideramos que, especialmente en la actual coyuntura económica, el estudio de Marx resulta sumamente provechoso. Con esta pareja, pues, se suscitan las mismas dos cuestiones que con la anterior: ¿Por qué dar a elegir entre dos autores tan diversos? ¿Por qué hacer desaparecer a un autor tan enjundioso (Hume-Marx)?

(4) Ortega/Beauvoir

Esta pareja parece ir acompañada de un estentóreo «¡tachán!» ¿Por qué? Como ya se ha comentado en este mismo foro, existiendo tantos autores tan consolidados en la historia de nuestra disciplina, la sospecha de que las cuotas -de españolidad y de feminidad- han llegado, también, al currículo es poderosa. Entra, así, la Meditación de la Técnica del maestro Ortega y El Segundo Sexo de la parisina, mientras se laminan a los mencionados Hume y Marx, o se relegan al olvido a Occam, Spinoza, Locke, Hobbes, Stuart Mill, Popper, Russell, Wittgenstein. Es decir, con total seguridad, las ideas expuestas por Ortega y Beauvoir resultan sustanciosas y de gran provecho para los púberes, no es ésa la cuestión, sino que habiendo que confeccionar cuatro, sólo cuatro, parejas de la vastísima historia de la Filosofía, ¿habría usted elegido libérrimamente precisamente ésta?

Pues ahora, a decidirse -tienen todo el verano- mientras van redactando su programación didáctica. No obstante, recuerden que estas parejas son sólo mínimos, es decir, podrían ustedes impartir muchos otros autores. Tantos como quieran; ya lo decíamos… el verano incita a la promiscuidad.

Sin embargo, algunas personas se desconcertan al tratar de obtenerlo remedios en l

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